|
01/03/2005
|
|
| Informe |
|
|
Los incidentes y los datos recogidos del centro
Gámez Morón
|
|
El
pasado 23 de febrero se conoció que la Justicia investiga presuntos
abusos sexuales cometidos en el centro de discapacitados psíquicos
"Gamez Morón" y, desde entonces, ha saltado la polémica
con declaraciones de representantes políticos sobre el tema
y con respecto al centro en sí.
|
Me
ha sorprendido que se informe hoy que la Ciudad Autónoma se
plantea devolver la gestión del Gámez Morón al
Imserso, puesto que ya en el año 1995 se barajó esta
posibilidad y de hecho se trasladó al entonces director general
del Imserso. Me extraña porque, según me consta
en la hemeroteca personal, el centro fue construido durante el segundo
mandato de Ignacio Velázquez (PP) como alcalde de la ciudad,
primero como presidente (1995-1998), con María Antonia Garbin
como consejera de Bienestar Social. De hecho, en diciembre de 1996,
asistí al acto de inauguración del centro como periodista
del diario Sur para cubrir la información. Recuerdo aquel acto
porque el responsable de la organización no gubernamental adjudicataria
del servicio, Juan Pérez Marín, presidente de Promoción
del Minusválido (PROMI), sin venir a cuento nos dijo a los
periodistas que nada de lo escrito hasta entonces sobre PROMI era
cierto y que la polémica era inexistente. Nos sorprendió
aquello a los periodistas locales porque nadie en esta ciudad había
escrito nada sobre el tema. Después nos enteramos que PROMI,
creada en 1976 y con sede en Cabra (Córdoba), había
sido cuestionada en diversos medios de información antes de
su llegada a Melilla.
Sin embargo, a pesar de esos supuestos antecedentes,
el primer año y medio de la gestión de PROMI en el centro
Gámez Morón no tuvo polémica alguna y transcurrió
sin incidentes, por lo menos así figura en la hemeroteca. De
hecho, como prueba de que la gestión de PROMI no ofrecía
dudas para la Administración, en enero de 1998 se procedió
a la firma del Proyecto Mediterráneo, sobre el cual el presidente
de la Ciudad, Ignacio Velázquez, declaró que tenía
una duración bianual con el aporte del 75% por la Unión
Europea, el 15% por la Ciudad Autónoma y el 10% por la Asociación
para la Promoción del Minusválido (PROMI). Asimismo,
destacó la eficaz colaboración de
dos administraciones y una entidad privada con amplia experiencia
en la atención a las personas con minusvalías, así
como la aparición por vez primera fuera del ámbito de
la unión aduanera de Europa de este tipo de proyectos,
Horizon Mediterráneo, que es la primera vez que se aplica en
nuestra ciudad y que es un proyecto de difícil acceso pero
debido a los atractivos del proyecto ha sido financiado en su mayor
cuantía por estos fondos sociales europeos.
No obstante, a partir del 28/08/1998, empezaron
los problemas a reflejarse en la prensa. En esa fecha la comisión
ejecutiva regional de la Unión General de Trabajadores denunciaba
en un comunicado la situación que estaban padeciendo los trabajadores
del centro de disminuidos psíquicos Gámez Morón,
que no cobraban en la fecha prevista sus retribuciones mensuales,
un salario, decían, que viene siendo objeto de continuo
mercadeo por parte de los responsables de PROMI, que se permiten el
lujo, por ejemplo, de abonar la nómina de julio, el día
21 de agosto. Ése fue el comienzo de una larga trayectoria
de problemas que acabaron con el cese de actividad de PROMI, a instancias
del ejecutivo local, tras un aviso de huelga por parte de los trabajadores,
en los inicios del año 2001.
Todo este periodo correspondiente a la gestión
de PROMI lo he reflejado con más datos en página aparte
(ver).
El cambio de gestión
El 5/2/2001 el Consejo de Gobierno dio el visto
bueno definitivo a la adjudicación, por emergencia, del centro
Gámez Morón a la filial de DRAGADOS, CLECE. Esta
empresa se hará cargo del centro de disminuidos psíquicos
durante un año, hasta que se saque este servicio a concurso,
sin que su labor estos 12 meses supongan puntos para la adjudicación
definitiva. El contrato con Clecer supone más de 100 millones
de pesetas, de los cuales la Ciudad paga 50 y el resto, el IMSERSO.
Además, la nueva adjudicataria ha asumido el personal de la
entidad. En el centro Gámez Morón son atendidos unos
100 disminuidos, así lo anunció la entonces
consejera de Bienestar Social, Isabel Quesada. Desde entonces CLECE
se hizo cargo del centro Gámez Morón y en la prensa
no se reflejaron más incidentes, tan sólo noticias referentes
a las actividades diversas en las que participaban las personas del
centro, tanto físicas, deportivas, sociales, o formativas.
Tan sólo en septiembre de 2004 hubo algunas
declaraciones en las que se cuestionó la actual situación
administrativa de la concesionaria CLECE pero apenas tuvieron repercusión.
Días después, María Antonia
Garbín, después de entrevistarse en Madrid con el director
general del IMSERSO, llegó a hablar de un posible incrmento
de plazas en el centro, algo que se mantuvo en la visita que realizó
posteriormente a las instalaciones la recién designada directora
provincial del IMSERSO en Melilla, Francisca Coll.
A mediadios de noviembre pasado, los trabajadores
del centro emitieron un comunicado en el que denunciaban problemas
en la maquinaria y pedían mejoras salariales pero, días
después, la directora del centro declaró que los problemas
de las máquinas se debían a falta de suministro de las
piezas necesarias y, en cuanto a las mejoras salariales, señaló
que las retribuciones estaban recogidas en convenio.
Ahí quedaron los únicos problemas
surgidos en el centro que tuvieron reflejo en la prensa desde que
CLECE inició su andadura. El centro sí ha sido noticia
en el aspecto positivo por las actividades desarrolladas en las playas,
deportes, vela,... o por las visitas que cursaron al recinto los Reyes
Magos, los moteros, el equipo de balonmano,... etc.
Sin embargo, según se recoge el 27/02/2005,
en un artículo de Europa Press, los padres de los discapacitados
del centro Gámez Morón entienden que la consejera de
Bienestar Social, María Antonia Garbín, no ha sido receptiva
a sus quejas en los últimos meses, "por las irregularidades
que vienen detectando en la gestión del mismo centro, y las
carencias de personal y falta de recursos suficientes para la atención
a los mismos disminuidos psíquicos". En tal sentido,
denuncian que hasta en tres ocasiones se reunieron con ella en diciembre
de 2004 para denunciarle la situación de los internos, que
"llegaron incluso a coger sarna y que durante meses no han
podido ducharse con agua caliente".
La réplica a esta información sobre
la gestión de CLECE no se demoró y, al día siguiente,
desde el Gabinete de Prensa de la Ciudad Autónoma, se remitía
a los medios de comunicación los datos de una encuesta realizada
por la empresa entre Bienestar Social, IMSERSO y familiares de usuarios
en septiembre de 2004. Según el diario Melilla Hoy, sobre una
puntuación máxima de cinco puntos, la empresa interrogó
a la Ciudad Autónoma y al IMSERSO sobre su nivel de satisfacción
en distintas cuestiones. Asímismo, añade el diario,
un 90% de los familiares de los usuarios encuestados concedieron un
aprobado rayando el sobresaliente a la empresa CLECE por su gestión
al frente del Gámez Morón.
Todo el periodo correspondiente a la gestión
de CLECE lo he reflejado con más datos en página aparte
(ver).
La denuncia y la polémica
El pasado 23 de febrero se conoció que la Justicia
investiga presuntos abusos sexuales cometidos en el centro. Una historia
que se ha iniciado en estos días.
|
| |
| |
|
 |
|