14/01/2006
 
Gaspar Llamazares: “Hay demasiados fantasmas todavía en la derecha y en el PP respecto al significado de Melilla”
 
  Por Miguel Gómez Bernardi
  
El pasado viernes el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, visitó la ciudad para mantener una jornada de trabajo con los dirigentes de Coalición por Melilla (CpM), formación con la que mantiene estrechas relaciones que han fructificado en los últimos meses con la presentación por parte de IU de algunas enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado.
 
Tuve la oportunidad de entrevistar a Llamazares en el aeropuerto de la ciudad, unos minutos antes de que partiera hacia la Península, y de sus respuestas me ha quedado claro que: la colaboración con CpM puede llegar a las próximas elecciones; que hablará con el presidente del Gobierno antes de que éste nos visite para que se fije en determinados aspectos de la ciudad; y que la izquierda española ya olvidó su visión tradicional sobre Melilla a diferencia de la derecha que mantiene todavía, en su opinión, un enfoque simplista.
 
En su comparecencia pública ante los periodistas locales para informar de los resultados de la jornada, Llamazares anunció la presentación de una proposición no de Ley en el Parlamento para que se considere la denominación de servicio público al transporte que une Melilla con la Península, iniciativa que ya tuvo IU en el debate de los Presupuestos Generales del Estado y que fue rechazada en el Congreso de los Diputados por los votos en contra del PSOE y la abstención del PP, después de haber conseguido IU que se aprobase en el Senado con el apoyo de los partidos nacionalistas y del PP. En nuestra conversación, Llamazares matizó algunos aspectos de este tema.
 
- ¿El PSOE todavía se opone a la declaración de servicio público en el transporte?.
 
- El argumento del Partido Socialista no es negativo, en principio. Ahora, pensamos que tenemos que partir de la Comisión de Fomento del Congreso porque uno de los argumentos es el calendario -para el PSOE- y otro argumento es que tiene que entrar en la planificación del Ministerio de Fomento. Vamos a intentar que en la iniciativa ante la Comisión por una parte se establezca el calendario y, por otro lado, también entre en la planificación del Ministerio. Que no haya excusas para retrasar, aun más, este tema.
 
- ¿Esta proposición puede ser la solución para el transporte de Melilla o es lo menos malo?.
 
- Puede ser la solución al transporte de Melilla. Ésta no es la comunicación entre Baleares y la Península o entre Canarias y la Península, ésta es una comunicación prácticamente “cautiva”. Por lo tanto, tiene que haber ahí una actitud de la Administración favorable al servicio público y eso puede significar que tanto el residente como el no residente pueda acceder a Melilla en condiciones económicas favorables.
 
- ¿No va en contra de la libre competencia?.
 
- Yo creo que en esta materia lo difícil es estar subvencionando como se está haciendo ahora y decir que está habiendo libre competencia. No hay otras compañías que compitan con ésta. Lo que se está haciendo es subvencionar a un monopolio. La cuestión ahora sería la opción entre subvencionar un monopolio o establecer un mecanismo de servicio público, que yo creo sería más adecuado en conjunto para Melilla y, probablemente, sería más equitativo.
Paco Guerrero
Gaspar Llamazares durante la rueda de prensa en la que informó de los resultados de su visita a la ciudad
 

 
"Hay un acuerdo de colaboración con Coalición por Melilla y nosotros aspiramos a que en futuros compromisos electorales nos presentemos también en colaboración"
 
 
 
Visita de Zapatero
 
En estos días en el ambiente político de la ciudad existe cierta expectación ante la visita anunciada del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y se han realizado declaraciones de dirigentes locales en varios sentidos que han llamado la atención de Llamazares quien, durante la rueda de prensa, comentó que la visita “no se puede ver empañada por debates de besugos” e instó a los políticos locales a que favorezcan un clima en el cual el presidente pueda “acercarse a Melilla y contactar con sus problemas y aspiraciones”. Además, en la conversación del aeropuerto, realizó otras consideraciones sobre la próxima visita del presidente y su significado.
 
- ¿Qué le parece el ambiente que hay en la ciudad ante la visita del presidente del Gobierno?.
 
- Creo que, en estos momentos, lo fundamental, es que se valore la importancia que tiene la visita del presidente del Gobierno y que no se entre a un debate cicatero entre partidos que pueda enredar, o pueda confundir, la situación. Creo que es una buena noticia. La visita tiene que tener lugar. Los debates de besugos no tienen sentido y lo importante sería que se produjera la visita y que, además, Zapatero fuera capaz de ver las potencialidades que tiene Melilla.
 
- ¿A qué potencialidades se refiere?.
 
- Voy a entregarle un documento que me han pasado los compañeros de Coalición por Melilla en relación a lo que significa la ciudad como puerta del sur de Europa, no como valla, sino como puerta del sur de Europa. El término de valla tiene el significado negativo mientras que el término de puerta tiene un significado positivo y creo que tiene el significado de la potencialidad de Melilla. La potencialidad de las diversas culturas; de las iniciativas de desarrollo a ambos lados de la frontera; la potencialidad social... Existe una oportunidad de que el presidente del Gobierno vea esos elementos y, creo, habría que hacerselos ver porque, además, con la denominación que él utiliza de la “Alianza de Civilizaciones”, si en algún sitio puede haber una fuerza para que se produzca esa alianza de civilizaciones, o una ciudad símbolo de la alianza, esa podría ser Melilla.
 
- ¿Así lo entiende su formación política?.
 
- Así lo vemos. Nosotros lo vemos de forma positiva. En el último Consejo Europeo se asumió ya el concepto de frontera sur y creo que hay que dar un paso más y en torno a la política de alianza de civilizaciones hablar, no ya de una frontera, sino de una puerta de relación, de coodesarrollo en la zona, de integración... Creo que eso es lo que hay que poner en marcha ahora.
 
- Sin embargo, Marruecos, dejando a un lado el tema de la soberanía, no reconoce la frontera de Melilla y nunca ha permitido que se lleven a cabo actuaciones conjuntas al otro lado de la valla...
 
- No aspiro a un reconocimiento explícito inmediato pero sí aspiro a que... creo que los compañeros de Coalición por Melilla y la mayoría de la gente que tiene una visión de futuro puede ver que podemos aspirar a que en Melilla se produzca un contacto... Yo no diría inicialmente alianza, sino un diálogo entre distintas civilizaciones y un diálogo entre distintos países. Independientemente de que -digamos- esos Gobiernos institucionalmente reconozcan o no esa dinámica. Creo que la dinámica se abre, en principio, a través de los propios pueblos; en Melilla eso sería posible, habría esa dinámica.
 
- ¿Cree que las manifestaciones del presidente de la Ciudad pueden influir en que la visita esté todavía en el aire, sin cerrar?.
 
- Espero que no hayan influido. Quiero creer que el compromiso de Zapatero y de la Presidencia del Gobierno es un compromiso firme. Cuando se anuncia una visita tan importante no creo que sea de manera frívola. Estoy convencido de que esa visita se va a producir y, entre otras cosas, mi visita hoy aquí quiere ser, también, un estímulo para que esa visita se produzca. Me llevo de aquí algunas propuestas y algún documento que quiero pasarle al presidente del Gobierno antes de que venga a Melilla. También estimulando que esa visita se produzca independientemente de las polémicas artificiales o de los “dimes” y “diretes” que creo que son absolutamente inútiles, por decirlo de alguna manera.
 
- La visita del presidente del Gobierno sería un hito después de décadas...
 
- Se puede hacer esa visita como presidente del Gobierno porque, además de que se hace una visita a una parte del territorio español, por otro lado se mantiene una relación que podemos decir de “normal” con el Gobierno de Marruecos, independientemente de que eso no signifique nunca la renuncia a las posiciones de cada cual. Pero sí mantener una relación normal también es favorable para que se vea de manera natural la presencia del presidente del Gobierno en Melilla.
 
La visita de trabajo
 
Encontré al líder de Izquierda Unida satisfecho de la jornada de trabajo mantenida con los líderes de CpM pues retorna a la Península con una serie de propuestas que plantear en el Parlamente o ante el Gobierno en las próximas fechas.
 
- ¿Qué otros temas ha tratado con Coalición por Melilla en esta visita?.
 
- Nosotros en la negociación presupuestaria también tomamos iniciativas relativas a la educación y algunas de ellas se incorporaron a los Presupuestos, otras quedaron para incluirse en el marco de la aplicación de la Ley Orgánica de la Educación. Por ejemplo, el Gobierno considera que en el marco de la Ley Orgánica de la Educación y, también, en el marco de las políticas de integración, que nosotros hemos votado a nivel estatal, se puede favorecer una mayor calidad de la educación en Melilla y una reducción del fracaso escolar que es alarmante en la ciudad. De la misma manera también se puede entender que las medidas de reforzamiento de la financiación sanitaria van a favorecer una mejora de la atención sanitaria en Melilla.

Nosotros, de todas las maneras, queremos con Coalición por Melilla realizar un seguimiento de esas medidas y compromisos para que se cumplan. También hemos hablado de la subvención que tienen los residentes en Melilla, el plus de residencia, para que se reparta mejor, equilibrar este tema en lo público y en lo privado. Hemos abierto ahí una reflexión y veremos cómo la canalizamos a nivel del Estado para que se estudie este tema.
  
En la documentación que me llevo, hay cuestiones -como decía antes- de carácter cultural que tienen que ver cómo Melilla puede ser una de las ciudades exponentes en materia de multiculturalidad y de derechos humanos (por ser también una frontera donde existe un reto de inmigración). Diversas medidas que me han pasado los compañeros de Coalición por Melilla y que intentaré hacer llegar al presidente incluso antes de que venga a la ciudad.
 
- ¿La lengua mazigh?.
 
- Nosotros seguiremos con iniciativas para la protección de las lenguas minoritarias. La culminación sería la cooficialidad pero, hoy por hoy, vamos a trabajar porque la existencia de plurilingüismo en Melilla se respete y se promueva el plurilingüismo como una forma de integración. Es lo que haremos fundamentalmente con el Ministerio de Educación y, probablemente, también con la protección de lenguas minoritarias en el marco de la Unión Europea.
 
La colaboración con CpM
 
La sintonía entre CpM e IU sobre las actuaciones inmediatas que necesita la ciudad va más alla de las propuestas acordadas y, en el transcurso de la conversación, me pareció que Llamazares tiene el convencimiento de que la colaboración entre las dos formaciones puede fructificar en las próximas elecciones, quizás con una lista unificada o con un público apoyo a la formación melillense.
 
- Desde la primera visita que usted realizó a la ciudad, hace seis meses, parece que las relaciones con Coalición por Melilla se han estrechado...
 
- Hay un acuerdo de colaboración con Coalición por Melilla y nosotros aspiramos a que en futuros compromisos electorales nos presentemos también en colaboración. Es decir, durante un tiempo probablemente no ha estado tan clara la referencia de Izquierda Unida en Melilla y nosotros queremos tener una referencia aquí, bien sea una referencia propia, bien sea a través de una organización con la cual colaboramos. No sólo en actuamos así en Melilla sino que también este trabajo se está llevando a cabo en Ceuta; hoy nos ha acompañado aquí un compañero de Ceuta porque pretendemos una fórmula similar para Ceuta, una fórmula en la que las formaciones que están a la izquierda del Partido Socialista se coaliguen y se presenten unidas. Esa es la idea que nosotros tenemos y que trabajaremos en su favor, con el ánimo de que eso signifique una suma de esfuerzos y un futuro gobierno progresista que promueva un nuevo estatuto para las ciudades de Ceuta y Melilla y que las gobierne.
 
- Aquí, a nivel local, se les ha acusado de formar una alianza atípica para la izquierda española al unirse a Coalición por Melilla, un partido al que se tilda de étnico, que no tiene nada que ver con la izquierda...
 
- Por lo mismo también se podría hablar del Partido Popular como un partido étnico. No creo que sea bueno establecer diferenciación, creo que las diferencias son políticas, dejémoslas donde están. Entre esta política de la derecha que gobierna y unas izquierdas que están en la oposición, creo que cualquier lectura étnica, además de malévola, trae malas consecuencias. Es mucho mejor que tanto el Partido Popular, en la medida que pueda, recree la parte de diversidad que tiene y que nosotros hagamos lo mismo. Que en Coalición por Melilla y en Izquierda Unida quepa todo el mundo porque la política puede ser laica, o de distintas confesiones religiosas y con gente que no tiene confesiones religiosas. Eso es lo importante, que la política, en definitiva, sean los ciudadanos, independientemente de su confesión.
 
- ¿Qué ha pasado con los antiguos militantes de Izquierda Unida de Melilla?.
 
- Una parte importante de ellos está en Coalición por Melilla; es una de las razones por las que hemos establecido esta colaboración. Digamos que hay personas que siguen trabajando y organizadas independientemente de Coalición por Melilla y otra parte importante están en este partido y en algunos de sus cargos. Eso nos ha permitido empezar a colaborar entre organizaciones y nosotros intentamos mantener esa vinculación, tanto con los que están de forma independiente como con los que están en Coalición por Melilla pero, sobre todo, queremos reforzar la colaboración con una organización ya consolidada como es Coalición por Melilla.
 
La visión de la izquierda
 
No podía obviar en el encuentro con el líder de una formación representativa de la izquierda española la visión tradicional de ésta sobre Melilla: la plaza de soberanía y su españolidad, la ciudad en que se inició la Guerra Civil... y, obviamente, el único lugar en que se ha quitado una estatua del anterior jefe del Estado para volverla a colocar unos días despues, precisamente en momentos en que se conmemoraba el trigésimo aniversario de su muerte.
 
- ¿Qué piensa del hecho de que se quitara y se pusiera de nuevo la estatua de Franco?.
 
- Me parece increíble, sobre todo ese carnaval de quitarla y volverla a poner llama mucho la atención.
 
- ¿Queda mucho estigma de la Melilla “franquista” en la mentalidad de la izquierda española?.
 
- Hay demasiados fantasmas todavía en la derecha y en el Partido Popular respecto al significado de Melilla. En mi opinión ese significado debería de cambiar en favor del futuro de la ciudad. Melilla no debería mirar para el pasado, aunque no tenga por qué olvidarlo, sino debería de mirar para el futuro. Creo que es de lo que se trata hoy, de mirar hacia el futuro y darse cuenta de la potencialidad que tiene de ser una parte de Europa en el norte de África y esa potencialidad se puede ver como un conflicto -algunos están interesados en verlo así para intentar sacar votos a través de la agitación del conflicto-, o se puede ver como una riqueza y como una potencialidad en un momento en el que Europa cada vez tiene más claro que debe abrirse hacia el Magreb y ahí es donde está la cuestión, qué papel quiere jugar cada cual.
 
Ese enfoque de la españolidad en oposición a..., no tiene sentido. Igual que la españolidad diferenciada por los Pirineos del resto de Europa por suerte ya es historia, la españolidad por diferencia y por confrontación al moro creo que también debe ser parte del pasado.
 
- Retomo la pregunta anterior, ¿la posición tradicional que ha tenido la izquierda española con respecto a Melilla ha variado?, ¿reconoce la ciudad de otra manera?.

- Igual que la derecha ha tenido una percepción vinculada al pasado, quizás la izquierda ha tenido, a veces, una percepción muy ideológica en relación a lo que han sido plazas en el norte de África y no ha estado equilibrada con una percepción más concreta, más realista. En estos momentos, cuando se nos da la oportunidad de unir ideas de pluralismo y de diálogo de civilizaciones con la realidad de la presencia de españoles de distintos orígenes en Melilla, creo que hay que aprovechar esa oportunidad y comprometerse más con esta ciudad. Se nos da esa oportunidad. Quizás sí haya que hacer una valoración de que en el pasado, probablemente, podamos haber estado equivocados en visiones simplistas de la ciudad igual que, yo creo, cuando Melilla es entendida únicamente como una reliquia histórica es también una visión simplista.
 
  
 
  
 
 
 
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