07/05/2005
   
Opinión de colaboradores
 
Audiciones de la Instancia Equidad y Reconciliación en Alhucemas (El Rif, Marruecos):
¿Reparación verdaderamente o psicoterapia colectiva?
  
   El trabajo de memoria y de exorcismo sobre los exacciones cometidos en El Rif durante el reino de Hassan II se revela muy difícil. Intentar borrar o desembarazarse de este pasado poco glorioso por sesiones psicoanalíticas de grupo supermediatizadas no puede sustituirse en una verdadera justicia y en una reparación de los perjuicios que toda una población y una región entera sufrieron durante más de 40 años.

  Los exacciones y las atrocidades que han sido cometidas por las autoridades marroquíes en la región sobrepasan toda imaginación (levantamiento 1958, acontecimiento 1984, política de la emigración, la marginación) y sus orígenes auténticos suben, sin duda, a la revolución rifeña conducida por Abdelkrim El-Khattabi en 1921.

   El ejército marroquí reprimió violentamente el levantamiento rifeño de 1958, por todos los medios incluido los bombardeos de la aviación para acabarlo rápidamente con las insurrecciones y las veleidades de autonomía de la región con relación al Poder central. La región se encuentra de este hecho excluida de la vida política marroquí y marginada durante todo el reino de Hassan II.

  Este levantamiento que se acabó en 1959 en un baño de sangre marcó para siempre El Rif. Sin embargo, lo que queda muy visiblemente todavía hoy y se señala la región profundamente es la política de la emigración practicada por las autoridades marroquíes. Indiscutiblemente, después de estos acontecimientos trágicos, los estrategas del poder marroquí tienen instrumentalizar una política de la emigración contra Rif y esto con el fin de comprar la paz social vaciando esta región de su población joven, constantemente protestadora y agitada socio – políticamente.

   Todavía hoy, permanecemos confundido delante de la amplitud de este movimiento migratorio que se estalló como un verdadero raz-de-marée en El Rif. Un sujeto que queda todavía muy sombrío en la historia contemporánea marroquí es la organización de esta emigración maciza por las autoridades marroquíes. ¿Por qué, esta emigración maciza y escalonada sobre varios años resto todavía bajo el efecto de una censura?

  En el contexto de esta emigración maciza, comprendemos por qué El Rif, en su estado actual, sufre de un desequilibrio profundo que concierne a sus estructuras demográficas y socioeconómicas. Este desequilibrio se manifiesta por la falta flagrante de hombres activos y por consiguiente la mayoría de la población sedentario es esencialmente constado por mujeres, por niños y por viejos que son totalmente dependientes de rentas de la emigración.

  Los acontecimientos de 1984 en Alhucemas (represiones colectivas, detenciones arbitrarias y juicios sumarios) pusieron en exergo una situación ya insoportable desde hace años por la población autóctona a causa de la marginación de la región sobre todos los planos de la vida política, económica y social.

  El papel de la Instancia Equidad y Reconciliación que se limita a establecer un inventario de las violaciones de los derechos de hombre cometidas entre 1956-1999 y al redactar un informe de recomendaciones y de directivas, es a mi parecer el trabajo rutinario de las organizaciones de derecho del hombre, de los periodistas y de los investigadores en ciencias sociales y humanas.

  La población rifeña quiere ni siquiera oír lo que sabía desde hace tiempo sobre las formas de exacciones que han sido cometidas en la región, pero acciones concretas de reparación (política de desarrollo duradero, inversión de los capitales de la emigración) más allá de una indemnización simple y material de los individuos, porque toda la región es víctima de un cierto sistema político instaurado desde la independencia.

  Un reconocimiento oficial del Estado marroquí de estos errores del pasado y de su desprecio enfrente de Rif y el restablecimiento de la memoria de Abdelkrim El-Khattabi se imponen como condición esencial si se quiere poder un día girar la página de estos años negros de la historia marroquí y atravesar una nueva etapa en la transición democrática.

  Yo que soy originario de esta región, sé cuánto es muy difícil de hablar de eso incluso imposible evocar las memorias de los exacciones que las víctimas sufrieron. No hay que olvidar que estamos en una región de tradición muy conservadora y orgullosa de sus valores de valentía ancestral.

  Es innegable, que la población rifeña es compartida entre impaciencia y escepticismo de demostrar sobre las atrocidades que sufrió pero la verdad, toda verdad, sobre lo que realmente pasó durante todos estos años allí, sólo es el poder y el que lo detiene.

  Si las audiciones tienen efectos positivos sobre el alivio de las víctimas, sin embargo crean frustraciones legítimas en su casa que no son llamados a demostrar. Este pasado pesado de más de cuarenta años de violaciones de la dignidad humana del ciudadano no podrá ser borrado por la memoria de los rifeños que cuando la región rifeña totalmente saldrá de su aislamiento y de su marginación política, económica y social.

Mohamed Sihaddou
Ingeniero en Teledetección Aeroespacial
Toulouse / Francia
 
 
 
 
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