La historia revisada
  
Toponímia melillense
  
Mariguari
   
Por Francisco Saro Gandarillas
  
   Si tomamos la carretera de Hidum y siguiendo por la misma vamos dejando a la derecha los barrios del Príncipe, Batería J, Reina Regente y Cañada de la Muerte (hoy bautizada con otro nombre), llegamos a un punto en el que, a la derecha igualmente, desemboca el llamado Barranco de las Adelfas, o del Nano (por el enano que a finales del siglo XIX vivía en sus cercanías), continuación del que en la parte marroquí recibe, o recibía, el nombre de Tigorfaten, cuyas aguas –cuando las lleva- vierte sobre el río de Oro en un punto cercano. Como detalle adicional para naturalistas, diré que era el único lugar del territorio de Melilla donde podían encontrase berros (nasturtium officinale) en las épocas en que el arroyo llevaba agua.
 
   En ese punto se halla uno de los antiguos pasos entre Melilla y Marruecos, lugar que desde no muchos años antes de la guerra de Margallo era conocido por el nombre de Mariguari.
    
Origen del nombre
 
  El día 10 de octubre de 1893 se hallaba una compañía del regimiento de Borbón nþ 17 en el fuerte de Cabrerizas Altas. En un momento del día el centinela dio aviso de que en las cercanías del fuerte se movían algunas personas en actitud sospechosa. Salieron algunos soldados y rodearon a los que llegaban; dos de ellos pudieron escapar del cerco, y el tercero quedó en poder de la tropa. Al solicitar su identificación dijo llamarse Mariguari y ser amigo de los españoles. El rifeño lo hubiese pasado muy mal si no se hubiese acercado al grupo el capitán Valeriano Manzuco quien impidió una inmediata agresión al detenido por parte de la tropa, muy soliviantada por los acontecimientos recientes. Fue conducido al calabozo del fuerte y más tarde enviado a Melilla, donde se le encerró en la Victoria Grande como sospechoso de ser un espía a favor de los fronterizos, o, en el mejor de los casos, un comisionado del bajá Bu Chenafa para ponerle al tanto de lo que se tramaba en la plaza.
 
  Mariguari era bien conocido en Melilla, donde gozaba de algunas simpatías, sobre todo desde que, en enero de 1887, en tiempos del brigadier Camino, había auxiliado a los ocupantes de una lancha pesquera que había naufragado en la costa cercana. Desde entonces acudía frecuentemente al mercado del Mantelete con los productos de su huerta. Como decía llamarse Mohammed Amar Guariachi, la gente de Melilla simplificaba su nombre aplicándole el de Amar Guari, y más tarde el de Mariguari, con el que él mismo llegó a identificarse. Con el paso del tiempo se aplicó el mismo nombre a la zona donde tenía su casa, en los límites del territorio español y dentro de la zona neutral si dicha zona hubiese llegado a fijarse, nombre que ha permanecido hasta hoy día.
 
Retrato de Mohammed Amar Guariachi (Mariguari) en 1893
  
Filiación de Mariguari
  
   El día 4 de noviembre, el periodista Luis Morote, al que habremos de recurrir algunas veces para conocer algo de la pequeña historia que no aparece en la Historia de Melilla en relación con los sucesos de 1893, recibió autorización para entrevistar a los detenidos en el fuerte de Victoria Grande.
  
   
 
 
 
 
 

 
   

 
 
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