Centenario 1909
Un capitán intrépido: José Barbeta               
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Reivindicación: No ayudó a los espías alemanes

Concluida la I Guerra Mundial, el fundador, director y propietario del diario local “El Telegrama del Rif” Cándido Lobera, publicó una serie de artículos en su periódico acerca de la encomiable acción realizada por España en su Protectorado marroquí para favorecer a Francia durante su intervención en el conflicto europeo, con la finalidad de evitar incidentes en el Norte de África que debilitase aún más al país galo, para eludir obligarlo a retirar fuerzas que luchaban contra los alemanes.

En uno de estos artículos, el titulado “Abd-el-Malek”, Lobera vertió algunas informaciones que no fueron bien interpretadas en el prestigioso diario “Le Figaro” en su edición del 4 de marzo de 1919. Este rotativo parisino, a la par que alababa la actitud española, denunciaba que los agentes, viajantes, espías alemanes, habían gozado durante la guerra de la complicidad de algunos militares españoles, como era el capitán Barbeta. Este comentario afectó mucho a Lobera, quien en defensa de Barbeta, en su diario y con fecha 18 de marzo de 1919, en primera página, a modo de editorial y bajo el título de “Francia y España en Marruecos. Juicios y comentarios. Reivindicando el nombre del capitán Barbeta”, escribió:

Nos duele se acuse de complicidad a un oficial español, ya difunto, que por el contrario, laboró intensamente para desbaratar los planes de los agentes alemanes, proponiendo a sus superiores jerárquicos medidas extremas, como la expulsión de Coppell y de otros súbditos alemanes y el arresto de indígenas tachados de germanófilos.
El capitán Barbeta, de feliz memoria, cumpliendo órdenes del Comandante General de Melilla. Evitó que Abd-el-Malek se estableciera en las playas de Tensama, pulverizando para ello la influencia de los notables del país que le apoyaban en sus pretensiones.
Si Barbeta hubiera sido cómplice de los agentes alemanes, no hubiera muerto pobre, tan pobre que el importe de un modesto seguro de vida ha de invertirlo la viuda en saldar el pasivo creado para mantener decorosamente a ella y a sus siete hijos.
Es de justicia reivindicar el nombre del inteligente oficial, fiel cumplidor de sus deberes y de la política de apoyo a Francia aconsejada por el Gobierno de Madrid…
Créannos nuestros amigos los franceses, España hizo cuanto le fue dable para contrarrestar las maniobras en la zona de su influencia.
Y por lo que se refiere al territorio de Melilla. Esa política practicó detenciones y confiscó mercancías y dinero sólo por simple sospecha de que pudieran destinarse a Guezennaya. Tampoco debe olvidar la difícil situación de España, teniendo que conciliar deberes de neutralidad con el mandato recibido para Marruecos
”.

Debemos recordar que Abd el Malek gozó del apoyo de Alemania para incordiar a Francia en su protectorado marroquí, mientras estaba enfrascada en la guerra europea, e intentó establecerse en Tensama, zona aún no controlada por España y de la que se hablaba era rica en minerales. Bajo la apariencia de “negocios mineros”, los millonarios germanos hermanos Mannessman, “derramaron dinero a manos llenas”, según palabra del mismo Lobera expresadas en el mencionado artículo de 18 de marzo de 1919.

Por Juan Díez Sánchez
(de la Asociación de Estudios Melillenses)

Nota:- Cándido Lobera, director y fundador de “El Telegrama del Rif”, fue también oficial del Arma de Artillería.

 
 
 
 
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