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22/04/2008
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El extremado fervor
de los subordinados
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Ayer, cuando
escuchaba los informativos de Radio Nacional de España, quedé
sorprendido del tono de las declaraciones de la vicepresidenta segunda
de la Asamblea de la Ciudad y consejera de Contratación, Esther
Donoso, sobre capacidad y formación de Dionisio Muñoz
como representante de los melillenses en la Asamblea y secretario
general del PSME-PSOE. Ya no recuerdo bien con exactitud lo que dijo
porque mi mente es cada día más exigente a la hora de
archivar las palabras de los políticos, pero, entre otras cosas,
según recoge hoy el diario El Telegrama, Donoso
pidió al líder socialista que deje de erigirse
como el futuro Napoleón que gobernará Melilla, a ver
si le va a pasar como el cuento de la lechera, que deje de soñar,
ponga los pies en la tierra y se ponga a trabajar. ¡Discurso
de gran calado!, propio de una vicepresidenta de una cámara
autonómica, ejemplo de la cortesía parlamentaria.
Una simple observación: en 2007 Muñoz fue votado por
unos cuantos miles de melillenses que conocían su capacidad
y formación, pues éste nunca ha ocultado su trayectoria
personal. Donoso debe aceptar su presencia y, cuando hable, ajustarse
más a la veracidad de los datos como, por ejemplo, cuando se
refiera a la frecuencia con que se celebran las reuniones de las comisiones
informativas.
Y es que los datos se manejan de forma muy peculiar en este Gobierno.
Sirva como ejemplo que Donoso, en su intervención, también
dijo que el PSME-PSOE es el responsable de que se vayan de
Melilla de 800 a 1.000 personas, una cifra claramente inferior
a la que citó su compañero de Gobierno, el vicepresidente
Miguel Marín, cuando, en el comienzo de la campaña divulgativa
sobre los efectos que tendrá en la ciudad el Plan de Transición
del Ejército, nos asustó a propios y extraños
al anunciar que cerca del 10% de los residentes en Melilla, unas siete
mil personas, cogerían las maletas para emigrar.
Por otro lado, datos no le han faltado a la jueza que ha dictaminado
a favor de Inés Urdiales en el conflicto que ha mantenido en
los últimos meses con el Gobierno local y, concretamente, con
el área de recursos humanos que dirige el citado anteriormente
Miguel Marín, el de las maletas, consejero de Administraciones
Públicas y segundo en el escalafón tras Imbroda.
La historia de Urdiales, ex-viceconsejera de empleo de los primeros
gobiernos de Imbroda, tras su fulminante cese y reincorporación
a su puesto de trabajo en el ámbito de la Administración
local, área de educación (Programa de Garantía
Social), es un ejemplo claro de que si no estás conmigo,
estás contra mi y yo añadiría de mi cosecha
particular:pagarás por ello". En la mayoria de las
ocasiones este tipo de hechos no trasciende a la opinión pública
(ya se sabe de qué lado están los mensajeros) pero,
claro, algunas veces, como se puede leer en el fallo judicial que
se ha divulgado esta mañana en el informativo de Radio Nacional
de España, al parecer, los servidores dejan rastro
de su entusiasmo porque las cosas se hagan como quieren los jefes.
Y quizás consista en eso, el extremado fervor que, a veces,
exhiben los subordinados para hacer méritos ante su señor. |
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Miguel
Gómez Bernardi
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La
Nota del día anterior |
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