Opinión
12/03/2008
 
El desenlace y el teatro
 
 

   En el momento en que escribo estas líneas estamos en las horas previas al desenlace final de las Elecciones Generales de 2008 porque, por ahora, todavía no tenemos los resultados definitivos, queda el escrutinio de los votos emitidos por los residentes españoles en el extranjero. Esta mañana la Junta Electoral de Zona procederá a su cómputo y, es posible, puede haber sorpresas. ¿Sustituirá Gregorio Escobar a Antonio Gutiérrez como representante de los melillenses en el Congreso?.

   En pocas horas habrá desenlace si no se prorroga en el ámbito judicial que todo puede llegar y ejemplos en el pasado tenemos.

   Mientras conocemos el resultado definitivo también estoy pendiente de saber que ocurrió en la reunión prevista entre los representantes del Grupo de Teatro “Concord” y la responsable del área de Cultura de la Ciudad Autónoma de Melilla, Simi Chocrón (PP) porque se ha de acabar, ya de una vez, la discriminación que dicen los miembros de este grupo que existe por parte de la Administración local hacia las actividades que proponen. Para profundizar en el tema, le recuerdo lector/a la carta de Francisco Casaña Marí, del pasado 9 de marzo, publicada en el diario Melilla Hoy, en la que decía, entre otras cosas, que: “prácticamente un año de absoluta indiferencia por parte de nuestros dirigentes locales, no hemos encontrado más apoyo que el de los ciudadanos que echan de menos nuestra manera de representar y hacer las cosas, en este difícil mundo de la interpretación“.

   Lo cierto es que el grupo Concord es, según mi opinión, ninguneado por el Ejecutivo local desde que su director, José María Antón Andrés, se atrevió el 26 de noviembre de 2006, a opinar libremente sobre política y dirigentes locales durante un acto en el que, curiosamente, se le distinguía con la Placa del Mérito Social por parte de la Ciudad Autónoma de Melilla. Sobre lo ocurrido allí, al día siguiente la prensa contó que “durante el acto se vivieron determinados momentos de críticas, realizados por Antón, quien aprovechó su intervención para mostrarse reivindicativo y para arremeter contra la gestión que en materia de cultura se está realizando. El director de Concord llegó a decir que todavía quedan en el mundo “tres dictaduras. Corea del Norte, Cuba y Melilla”. A estas palabras contestó el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, quien “desechó las afirmaciones del que también fue profesor suyo y al que le matizó que Melilla no era ninguna dictadura y, prueba de ello, es que, dijo, 'cada uno puede expresarse libremente'”.(Melilla Hoy) .

   Curiosamente desde entonces -en lenguaje de la calle- para Concord “ni agua” y el grupo teatral melillense con mayor experiencia y prestigio ha quedado relegado al ostracismo.

   Sobre esto último merece que le indique lector/a que hoy el tema también es tratado en el mismo diario a través de una carta de Antonio Caparrós Vida, (Director del Grupo de Teatro "Jabega" y ex director del grupo local “Arrabal”), quien, a pesar que reconoce que siente “cero” afecto por José María Antón, sale en defensa del trabajo de éste y de su grupo teatral. Recomiendo su lectura .

   En fin, habrá que esperar desenlaces.

 
Miguel Gómez Bernardi

 
La Nota del día anterior
11/03/2008
 

 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
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