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En el momento en que escribo estas líneas
estamos en las horas previas al desenlace final de las Elecciones
Generales de 2008 porque, por ahora, todavía no tenemos los
resultados definitivos, queda el escrutinio de los votos emitidos
por los residentes españoles en el extranjero. Esta mañana
la Junta Electoral de Zona procederá a su cómputo
y, es posible, puede haber sorpresas. ¿Sustituirá
Gregorio Escobar a Antonio Gutiérrez como representante de
los melillenses en el Congreso?.
En pocas horas habrá desenlace si no se
prorroga en el ámbito judicial que todo puede llegar y ejemplos
en el pasado tenemos.
Mientras conocemos el resultado definitivo también
estoy pendiente de saber que ocurrió en la reunión
prevista entre los representantes del Grupo de Teatro Concord
y la responsable del área de Cultura de la Ciudad Autónoma
de Melilla, Simi Chocrón (PP) porque se ha de acabar, ya
de una vez, la discriminación que dicen los miembros de este
grupo que existe por parte de la Administración local hacia
las actividades que proponen. Para profundizar en el tema, le recuerdo
lector/a la carta de Francisco Casaña Marí, del pasado
9 de marzo, publicada en el diario Melilla
Hoy, en la que decía, entre otras cosas, que: prácticamente
un año de absoluta indiferencia por parte de nuestros dirigentes
locales, no hemos encontrado más apoyo que el de los ciudadanos
que echan de menos nuestra manera de representar y hacer las cosas,
en este difícil mundo de la interpretación.
Lo cierto es que el grupo Concord es, según
mi opinión, ninguneado por el Ejecutivo local desde que su
director, José María Antón Andrés, se
atrevió el 26 de noviembre de 2006, a opinar libremente sobre
política y dirigentes locales durante un acto en el que,
curiosamente, se le distinguía con la Placa del Mérito
Social por parte de la Ciudad Autónoma de Melilla. Sobre
lo ocurrido allí, al día siguiente la prensa contó
que durante el acto se vivieron determinados momentos de
críticas, realizados por Antón, quien aprovechó
su intervención para mostrarse reivindicativo y para arremeter
contra la gestión que en materia de cultura se está
realizando. El director de Concord llegó a decir que todavía
quedan en el mundo tres dictaduras. Corea del Norte, Cuba
y Melilla. A estas palabras contestó el presidente
de la Ciudad, Juan José Imbroda, quien desechó
las afirmaciones del que también fue profesor suyo y al que
le matizó que Melilla no era ninguna dictadura y, prueba
de ello, es que, dijo, 'cada uno puede expresarse libremente'.(Melilla
Hoy) .
Curiosamente desde entonces -en lenguaje de la calle-
para Concord ni agua y el grupo teatral melillense con
mayor experiencia y prestigio ha quedado relegado al ostracismo.
Sobre esto último merece que le indique
lector/a que hoy el tema también es tratado en el mismo diario
a través de una carta de Antonio Caparrós Vida, (Director
del Grupo de Teatro "Jabega" y ex director del grupo local
Arrabal), quien, a pesar que reconoce que siente cero
afecto por José María Antón, sale en defensa
del trabajo de éste y de su grupo teatral. Recomiendo su
lectura
.
En fin, habrá que esperar desenlaces.
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