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13/02/2005
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| Hechos y costumbres del Marruecos
cercano |
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El convulso año que vive Alhucemas
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| Por Miguel Gómez Bernardi |
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En
unos días se cumplirá el primer aniversario del
terremoto que asoló la provincia de Alhucemas, el 24
de febrero de 2004, que supuso la muerte de casi setecientas
personas, más de mil heridos y el derrumbe de unas dos
mil quinientas casas que dejó sin hogar a más
de quince mil personas, aunque otras fuentes las sitúan
en 30.000. Desde aquellos días de aflicción en
el territorio central del Rif nada ha sido igual, el seísmo
también convulsionó las mentes y, desde entonces,
la sociedad civil no se comporta igual, reivindica y demanda
una serie de derechos y actuaciones para que esta región
del Norte de Marruecos deje de ser la olvidada por el Gobierno
central.
Aquella trágica noche la
provincia del centro del Rif quedó salpicada de destrozos
y cadáveres. Ya en los primeros días las cuentas
oficiales efectuaron el siguiente reparto de víctimas
por localidades que da idea de la magnitud de la tragedia: Ait
Kamra (202), Imzourem (165), Ben Abdellah (90), Imrabten (87),
Ait Youssef Ouali (63) y Rouadi (21); en su mayor parte eran
mujeres y niños, porque la mayoría de los hombres
de la región trabajan en el extranjero.
El seísmo tuvo especial
crudeza en las poblaciones cercanas a la capital de provincia,
especialmente en el pequeño pueblo de Ait Kamra, al oeste
de Alhucemas y en Imzourem, población agrícola
de 30.000 habitantes situada en la rambla del Nekor, al este
de la capital. En principio esas dos localidades centraron la
atención informativa porque el temblor, de magnitud 63
en la escala Richter, tuvo su epicentro entre ellas, a 15 kilómetros
de Alhucemas. Sin embargo, la mayor parte de los afectados estuvieron
en los pequeños pueblos o agrupaciones de casas (douar)
que se esparcen por las estribaciones de las montañas
del Rif.
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| La confusión y la ayuda exterior |
Los primeros momentos después
de un desastre natural siempre son de confusión aunque
son instantes cruciales para el rescate de las víctimas.
Desgraciadamente el sistema de protección civil no funcionó
y las autoridades esperaron demasiado tiempo las órdenes
que tenían que llegar de Rabat. Se perdieron horas decisivas
para atenuar el impacto de la catástrofe. No obstante,
la ayuda internacional comenzó a llegar casi de inmediato,
horas después de producirse el movimiento de la tierra.
Sin embargo, apenas veinticuatro horas después del seísmo
los medios informativos españoles transmitían
el siguiente texto: Los equipos de rescate desplazados
a Marruecos debaten a estas horas la posibilidad de abandonar
el país tras ser emplazados a marcharse por las autoridades
marroquíes. Su presencia aquí ya no es necesaria
ha sido el mensaje transmitido a los bomberos y voluntarios
desplazados a Alhucemas desde España, Luxemburgo, Italia,
y Argelia.
A pesar del contenido de esa información,
consta que sin material adecuado, sin expertos, ni perros especializados,
los ciudadanos se movilizaron a través de casi un centenar
de asociaciones que se agruparon en dos coordinadoras que actuaron
con solidaridad hacia los damnificados. En torno al colectivo
Al Amal (Esperanza) se agruparon asociaciones
locales y organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales
que ya estaban trabajando en la comarca y, alrededor de La
Coordination (Coordinación), se situaron las
asociaciones de defensa de los derechos humanos, de los derechos
de los imazighen, de las mujeres,... etc.
Al tercer día, según
algunos testimonios, ya habían aterrizado en el aeropuerto
de la ciudad 120 aviones con ayuda humanitaria, así como
varios centenares de camiones habían llegado desde todo
Marruecos, también desde Melilla, donde la sociedad civil
se organizó en caravanas de utilitarios para transportar
la ayuda de primera necesidad hasta las localidades dañadas.
La población comenzó
a desesperarse y pidió a las autoridades, a las que acusaba
de ineficacia, que distribuyera con urgencia la ayuda humanitaria.
Miembros de varias organizaciones no gubernamentales españolas
fueron testigos de disturbios en protesta por la situación.
Por su testimonio conocimos que varios centenares de personas
se manifestaron en las calles de Alhucemas para pedir mayor
rapidez y coordinación en las operaciones de atención
a la población y, en el aeropuerto, situado unos a 15
kilómetros al sur del municipio, un grupo de jóvenes
asaltó un camión enviado por la ayuda humanitaria
internacional. Según algunos cooperantes, diversos grupos
de socorristas procedentes de España y de otros puntos
de Europa se encontraban inactivos en Alhucemas, porque las
autoridades marroquíes no les habían asignado
dónde actuar.
Los medios de comunicación
españoles destacaron que la colaboración técnica
y la ayuda financiera de la comunidad internacional en las labores
de desescombro y rescate de víctimas había sido
rápida y eficaz, la solidaridad popular era importante
y la ayuda humanitaria estaba llegando en grandes cantidades,
pero, en muchos casos, quedaba almacenada y bloqueada en depósitos
municipales y tardaba mucho tiempo en ser distribuida. Así
lo confirmó entonces el alcalde de Alhucemas y médico
en el hospital Mohamed V de esta ciudad, Boudra Mohamed, que
estaba desesperado, porque la ayuda
humanitaria va llegando, pero las autoridades no han sabido
organizar los circuitos de distribución.
Además de los impedimentos
que supuso la burocracia oficial, el desastre natural evidenció
el subdesarrollo de la zona central de la región del
Rif: apenas existían carreteras rurales y fue necesario
recurrir a los helicópteros para hacer llegar la ayuda
a los damnificados.
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| La primera visita real |
Un día antes de la llegada del
Rey Mohamed VI a la zona afectada, los periódicos marroquíes
se hacían eco de los problemas existentes en el reparto
de la ayuda. Así, el diario LEconomiste
(27/02/04) afirmaba que una parte de la ayuda estaba siendo
desviada y revendida.
La repulsa alcanza su cenit cuando los damnificados,
en lugar de beneficiarse de la ayuda que debería llegarles
normalmente, se ven en la obligación de pagarla,
señalaba el rotativo.
Todo lo que se vivió aquellos
días influyó para que la treintena de asociaciones
que conformaban Coordinación emitieran un
comunicado (29/02/04) que bajo el título SOS Alhucemas,
a la par de pedir ayuda, reflejaban todas las deficiencias escritas
anteriormente.
El Rey Mohamed VI, que se encontraba
en Tánger desde el mismo día de la tragedia y
que había anulado en tres ocasiones su viaje, unos minutos
antes de las cuatro de la tarde del día 28 de febrero,
aterrizaba a bordo de un avión de la Royal Air Maroc
en el aeropuerto de Alhucemas. Poco después visitó
el hospital Mohamed V de esta ciudad, donde permanecían
ingresados muchos de los heridos por el movimiento de tierra.
Mohamed VI departió con los pacientes internados en cirugía,
reanimación y pediatría, donde había algunos
niños a los que el seísmo dejó huérfanos.
A la salida le esperaban decenas de doctores y enfermeras que
aplaudieron su presencia y mantuvieron la respiración
en el momento en el que una pequeña réplica del
terremoto coincidía con la presencia del monarca en el
interior. Nada más salir del hospital el monarca bajó
del todoterreno que lo transportaba y se acercó a saludar
a la gente. Fueron momentos de emoción para los habitantes
de una ciudad que sólo unas horas antes se manifestaban
por las calles.
Al día siguiente, Mohamed
VI se desplazó al campo de refugiados de Imzourem, situado
en una gran explanada con unas trescientas tiendas de campaña
que había sido aseada el día anterior, cuando
la población ya esperaba la visita del soberano. Nuevamente,
el Rey se volvió a acercar a la gente para estrechar
sus manos.
Mientras el Mohamed VI visitaba
el resto de la zona afectada, un responsable local de la Media
Luna Roja marroquí y un concejal de una de las localidades
de la comarca fueron detenidos por robar un cargamento de mantas
destinadas a los damnificados.
La llegada del Rey supuso que
la burocracia comenzara a moverse lentamente y utilizara los
medios del Ejército para distribuir la ayuda que el día
4 de marzo había consistido en más de mil toneladas
de alimentos y 73 toneladas de medicinas. También habían
sido repartidas 15.520 tiendas de campaña, 161.420 mantas
y 36 toneladas de ropa, según el Comité Regional
de Apoyo a los damnificados. Los servicios de higiene habían
visitado 52 poblaciones afectadas por el temblor de tierra,
tratado 940 fuentes de agua potable, instalado 430 vertederos
de basuras y desinfectaron 216 cadáveres de animales
muertos a raíz del seísmo. Las panaderías
y los hornos móviles suministrados por el ejército
marroquí preparaban y distribuían en la zona afectada
unos 30.000 panes diarios por término medio.
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| El discurso real y el anuncio del plan |
Durante su estancia en la zona, en
el discurso a la nación del 25 de marzo, el Rey Mohamed
VI anunció un plan para hacer de la región del
Rif un polo de desarrollo urbano y rural perfectamente
integrado en el tejido económico nacional.
Fueron unas claras instrucciones al Gobierno para que elaborara
un programa con cuatro ejes de intervención: asistencia
a la reconstrucción de los edificios públicos
y privados con prevención de las catástrofes naturales;
mejora de los servicios a las poblaciones y modernización
urbana; desarrollo rural con la promoción de los pequeños
centros y protección del medio ambiente; así como
ruptura del aislamiento y apoyo a los sectores productivos.
En un principio se contó con las autoridades locales,
representantes de las diversas asociaciones y la Fundación
Mohamed V para la Solidaridad para llevar a cabo de forma coordinada
este programa pero, al final, se designó para tal función
a esta última y a la Agencia para el Desarrollo
Económico y Social de las Prefecturas y Provincias del
Norte del Reino (APDN).
Algo más de dos meses después,
la situación que se vivía en la provincia de Alhucemas
era un tanto peculiar. Según algunos testigos, desde
la presentación pública del plan de reconstrucción
se sucedían manifestaciones de rechazo en distintos pueblos
y, en la mayoría de ellos, se acordó no aceptar
la ayuda oficial que se consideraba insuficiente para la reconstrucción
de las viviendas. En esos días, coincidiendo con una
manifestación de condolencia por las víctimas
de los atentados del 11 de marzo en Madrid, el Partido Sendero
Democrático repartió un manifiesto por las calles
de Alhucemas en el cual ponía en entredicho la funcionalidad
del plan de reconstrucción.
En los primeros días de
junio algunos cooperantes españoles señalaban
que la visita real, prevista para esos días, podía
ser suspendida debido a las protestas populares, está
causando indignación entre la población el que
los caids (representantes del Ministerio del interior en cada
pueblo) están intentando obligar a la gente a arreglar
todos los lugares que va a visitar el rey, incluso forzando
a pintar las casas dañadas por el terremoto para que
no se vean las grietas y fisuras en las paredes, tratando de
construir la mentira de que todo está perfecto en la
visita real.
Algo ocurría realmente
porque, según reflejó el 9 de junio el diario
Al Ahdat Al Magrebiya, el Consejo de Gobierno
marroquí vivió el día anterior una tormentosa
sesión al solicitar el Rey Mohamed VI información
al ministro del Interior, Mustafá Sahel, sobre la marcha
de los trabajos de reconstrucción. Según el diario,
Sahel comentó que el proceso de reparto de ayudas financieras
sólo marchaba bien en dos de las catorce comunas afectadas
por el seísmo y que, en general, las operaciones estaban
paralizadas o casi paralizadas, esta contestación provocó
un considerable enfado del soberano. El Rey ordenó inmediatamente
al ministro del Interior poner fin a los obstáculos que
imposibilitaban la aplicación del plan de reconstrucción.
Dos días después, el soberano se desplazó
a Alhucemas para comprobar la marcha de las obras. Durante esta
segunda estancia en la zona, el Rey procedió a la inauguración
del Centro de radiología del hospital Mohamed V, así
como colocó la primera piedra para la construcción
del Instituto de formación a las carreras de salud (IFCS)
y el Centro de equipo para minusválidos físicos;
y visitó diversas localidades para comprobar los trabajos
que allí desarrollaban, relativos a la mejora de las
condiciones de vida, nuevas infraestructuras y programas contra
el analfabetismo.
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| El descontento y nuevas manifestaciones |
Durante los meses transcurridos
desde entonces hemos conocido que, en varias ocasiones, las
fuerzas del orden impidieron manifestaciones de damnificados.
La más importante, según cuentan algunos fuentes,
se produjo el 16 de julio, en la plaza Mohamed V de Alhucemas.
Cuando las víctimas del terremoto, llegadas desde los
distintos pueblos (Aït Karma, Bni Abdellah, Rouadi, Imrabten...),
y asociaciones, sindicatos y partidos democráticos, se
manifestaban contra el plan de reconstrucción por la
escasa recepción de las ayudas, las fuerzas del orden
impidieron la manifestación de tal forma que resultaron
veinte heridos (otras fuentes los sitúan en 35) y tres
detenidos, Moatassim Al Ghalbzouri, responsable regional de
la Asociación Nacional de Diplomad@s en Paro ; Salem
Al Ahmadi, también del secretariado regional de la ANDCM
y Hasssan Al Idrissi, del sindicato de pequeños y medianos
comerciantes; todos ellos miembros de Coordinación.
Los tres acusados se enfrentan a penas de prisión (el
pasado 7 de febrero estaba previsto el juicio que ha sido aplazado).
Los habitantes de algunas localidades
afectadas (Tamasint, Rouadi, Aït Kamra y Beni Abdellah)
se negaron a percibir las ayudas. Muchos de los damnificados
no estaban de acuerdo con el censo presentado por las autoridades
públicas (el LPEE, elaborado por un centro de estudios
privado) y en el cual se basa todo el mecanismo de ayuda a la
reconstrucción. Esta crítica fue formulada también
por las organizaciones no gubernamentales de la provincia. Según
un artículo de Abdelmohsin El Hassouni, publicado en
Aujourd'hui Le Maroc, el 31 de diciembre
pasado, el plan urgente preveía, inicialmente, tres tipos
de indemnizaciones para los damnificados del mundo rural: 50.000
dirhams para las casas completamente aplastadas, 30.000 para
las casas parcialmente aplastadas y 20.000 dirhams para las
casas agrietadas. La mitad de esta indemnización debía
darse a los afectados en efectivo y la otra mitad en materiales
de construcción, esencialmente hierro y cemento. Sin
embargo, según cuenta El Hassouni, se decidió
dar una única suma para todos los damnificados del mundo
rural, cualquiera que fuera el grado de gravedad de los daños,
30.000 dirhams para cada familia.
También, según
cuentan algunos residentes, tras el anuncio de las indemnizaciones
acudieron familias enteras desde otros lugares que se instalaron
en la zona como damnificados dando lugar a la picaresca.
El pasado 25 de enero el diario
La Gazette du Maroc publicó un artículo
de Olivar Asselin en el que informa de la situación actual
de la zona, tras girar una visita por la mayoría de las
localidades afectadas. Asselin aporta un testimonio actual,
vigente, sobre el ritmo de las obras: se construye por todos
los lados aunque pocas edificaciones están acabadas.
En el artículo se destaca el caso de Tamazint, en el
municipio de Imrabten, donde se han celebrado innumerables reuniones
y manifestaciones de los vecinos durante todo el año.
Según el periodista (y otras fuentes contactadas para
realizar este artículo), la gente del lugar se
queja de la insuficiencia de la ayuda propuesta por el Estado,
y también debido a que se sesga completamente el censo
de las casas dañadas. Según los responsables
de la Asociación Tamazint de Seguimiento de los
Efectos del Terremoto (ATSETT), más de 400 casas
no figuran en la lista del censo efectuado por LPEE. Los habitantes
de esa localidad se han negado sistemáticamente ha percibir
las ayudas de 30.000 dirhams.
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| El balance oficial después de
un año |
Hace unos días, el viernes 4
de febrero, Driss Benhima, director general del APDN, en su
comparecencia en una rueda de prensa para informar del balance
de la situación casi un año después del
seísmo, afirmó que "todo lo que era urgente
se hizo y en un plazo de tiempo récord". Según
cuentan las crónicas del día siguiente, en opinión
del director de la APDN, se trató de forma prioritaria
los problemas vinculados al suministro de productos alimenticios,
electricidad o agua potable. Por otra parte, Benhima destacó
que se realizaron esfuerzos para garantizar la continuidad de
los servicios públicos: "Se inició una
atención especial para los hospitales y las escuelas"
que devengó en que el año escolar se desarrollara
en buenas condiciones y las unidades hospitalarias funcionaran
de una manera normal.
En la misma comparecencia pública,
Mohammed Amal Guédira, responsable del programa urgente
para la rehabilitación de la zona, informó que
el coste total del programa es de tres mil millones de dirhams,
aunque los daños producidos por el seísmo se evaluaron
en mil millones de dirhams. No obstante, señaló
Guédira que para la financiación de los trabajos
realizados o que están en fase de realización
se han movilizado ya dos mil millones de dirhams y que los otros
mil millones están reservados para la contratación
de proyectos que actualmente están en fase de estudio.
Estos tres mil millones son consecuencia de las aportaciones
del movimiento de solidaridad nacional a través de la
cuenta 101 de Bank Al-Maghrib (867 millones de dirhams,
el 29% del total); la cooperación internacional por otra
parte (755 MDH, el 25%); y el Estado (1.390 MDH, el 46%).
Los principales proveedores de
la ayuda internacional han sido Arabia Saudita (500 MDH), el
Gobierno español (200 MDH), el Gobierno francés
(276 MDH) y el Gobierno andaluz (22 MDH).
En el balance de actuaciones la
APDN reconoce que el Rif central es un enclave con una geografía
difícil, agreste, con escasez de recursos naturales que
en la actualidad dispone de un medio ambiente amenazado,
insuficiencia de los parámetros sociales y educativos,
una organización social colectiva poco desarrollada que
se caracterizada por la debilidad de los medios de las colectividades
locales, una estructura económica precaria que compensan
en parte las transferencias del Estado y algunas actividades
ilícitas, en particular, el cultivo y el comercio del
cannabis y el contrabando.
Para paliar esta situación,
según la APDN, el programa contempla las siguientes actuaciones:
- Comunicaciones: Para comunicar la región se
estableció un programa suplementario de adaptación
de carreteras con un presupuesto de 600 MDH con acciones en:
la entrada de Al-Hoceima (67 MDH), la sección Targist
Bni Bounsar (130 MDH), la Carretera de la Unidad (52 MDH) y
el tramo Fés-Taounate (350 MDH). Este apartado se prevé
que esté desarrollado en un 50% a final de este año.
- Servicios: La Oficina Nacional del Agua Potable (ONEP)
ha utilizado 544 MDH; la Oficina Nacional de la Electricidad
(ONE) ha utilizado 360 MDH.
- Proyectos de reconstrucción en medio urbano
(en curso y previstos finalizar a final de 2005): trabajos en
curso relativos a 520 alojamientos destinados a las familias
siniestradas y 400 alojamientos para establecer una reestructuración,
a través de una subvención (40 MDH) para créditos
bancarios a tipos reducidos, lo que permite reducir un 50% los
costes de adquisición de viviendas (100.000 dirhams para
los apartamentos de 70 m2 y de 150.000 dirhams para los de 85m2).
- Proyectos de reconstrucción en medio rural (en
curso el 80%) (329 MDH) de los 14.000 hogares siniestrados (16.000
dirhams en efectivo y el equivalente de 14.000 dirhams en materiales
de construcción). Se establece también la ayuda
técnica necesaria que contempla el respeto a la normativa
antisísmica.
- Reconstrucción de Edificios públicos:
Destino de 170 MDH para la reconstrucción de 267 edificios,
entre ellos las 100 escuelas afectadas por el terremoto, de
las cuales 69 se rehabilitaron antes del inicio del curso escolar
(20 MDH). Además, se construirán también
once nuevos centros escolares hacia el final de este año.
Dentro de este apartado se ha rehabilitado el Hospital Mohamed
V (16 MDH), construido una policlínica en Targuist (50
MDH) y otros centros sanitarios (15 MDH).
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| Las viejas reivindicaciones y el futuro |
Unos días antes de la presentación
del balance de la APDN, a finales de enero pasado, un grupo
de personalidades rifeñas bajo la denominación
de Colectivo para Mohamed Abdelkrim El Jatabi y el
Rif emitió un comunicado referente a las condiciones
que se han de dar en la región del Norte de Marruecos
para que sean repatriados los restos del líder de la
resistencia rifeña contra España que, actualmente,
reposan en Egipto. En el citado comunicado se hace una reflexión
sobre el aislamiento del Rif desde la independencia de Marruecos,
así como de la dimensión histórica de Abdelkrim
como líder del panarabismo. Es un documento representativo
de la situación que vive esta región en los últimos
años que reivindica una mayor dedicación de los
presupuestos públicos para su desarrollo y un reconocimiento
de los signos de identidad.
En el comunicado se recuerda que hace
más de ocho meses que el soberano reclamó un plan
urgente para el Rif, de tal modo que haga de esta región
un polo de desarrollo urbano y rural. ¿Dónde
están hasta ahora?. El desarrollo y la modernización
del Rif no pueden hacerse sin autopistas y carreteras, sin red
ferroviaria conduciendo al Rif, sin carreteras que comunique
las ciudades y pueblos del Rif, sin puertos y aeropuertos. La
modernización pasa por la construcción de hospitales,
colegios, colegios, universidades, grandes escuelas, de empresas...
los rifeños esperan siempre que el Gobierno se dedique
a la reconstrucción y el desarrollo de el Rif.
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| La revisión de la historia |
La casualidad ha querido que cuando
finaliza este año, convulso en acontecimientos, Alhucemas
viviera, el pasado 29 de enero, su jornada correspondiente a
la revisión histórica, promovida por el Rey Mohamed
VI, que se está efectuando en Marruecos a través
de la Instancia Equidad y Reconciliación
(IER), con audiencias públicas en diferentes poblaciones
donde los represaliados del antiguo régimen cuentan sus
experiencias.
Esta audiencia en Alhucemas fue organizada
por el Comité local permanente que agrupa las secciones
de los nueve partidos democráticos (Koutla y la izquierda)
y por las organizaciones de defensa de derechos humanos. El
encuentro finalizó con la aprobación de la Declaración
de el Rif", documento que recoge las pretensiones y
las quejas estimadas necesarias para una auténtica
reconciliación con el pasado. Durante la audición,
según cuentan algunos de los presentes, se emitió
un reportaje realizado por Souad Guennoun, en el que se reflejan
testimonios sobre todas las clases de actuaciones represivas
a las que se enfrentó la población del Rif al
final de los años cincuenta. Al término de la
emisión del reportaje hubo una mesa redonda en la que
tomaron parte el periodista Khalid Jamai, el universitario Abdellatif
Houssni y el abogado Ahmed Ghalzbouri y durante la cual se reformó
el memorándum de quejas y la Declaración
del Rif. En el documento final se pide al Estado que
se reconozca las prácticas represivas cometidas contra
la población rifeña durante los hechos de los
años 1958-59, 1984 y 1987, así como también
se pide la reparación de los perjuicios sufridos individual
y colectivamente. En el texto se solicita la constitución
de una comisión para la verdad y la depuración
de las responsabilidades consistente en que toda persona implicada
en los actos represivos sea apartada de cargos públicos.
Además, en el documento se pide la consagración
de los derechos políticos, cívicos, económicos,
sociales, lingüísticos y culturales de la región,
así como convoca a la redacción y ejecución
de un nuevo plan de desarrollo de la región para sacarla
de su aislamiento y marginalidad, en un "marco regional
democrático garantizando una verdadera autogestión".
Días después, el
3 de febrero pasado, el diario "Al Bayane"
publicó un artículo de Boudra Mohamed, presidente
del Consejo Municipal de Alhucemas (alcalde), titulado La
declaración del Rif: Un luto y una esperanza,
en él se reconoce que el Rif ha sido la región
de Marruecos que más violaciones de los derechos humanos
ha sufrido desde la independencia. Señala el artículo
que el Rif fue juzgado como rebelde de forma errónea
y por ello recibió una serie de castigos que
lo llevaron a hundirse en el subdesarrollo general que propició
la aparición de la mafia de la droga y el contrabando.
En el artículo se comenta que la situación cambia
a raíz del reinado del Rey Mohamed VI y, sobre todo,
desde su visita a Alhucemas y el deseo expresado de hacer del
Rif un verdadero polo económico como forma de pasar la
página del tradicional olvido. En el artículo
se hace mención a La declaración del
Rif , del 29 de enero pasado, y señala que
ésta es para los que saben leer un
feed back positivo y que entra perfectamente
en la dinámica real. Añade Boudra Mohamed que
la satisfacción legítima de las pretensiones de
las víctimas y sus familias, así como el desarrollo
socioeconómico del Rif como describe la declaración,
generará la cicatrización definitiva de las heridas.
Por último, señala que psicológicamente,
el luto es necesario, lloramos a nuestros muertos pero
nuestras miradas en adelante se vuelven hacia el futuro pleno
de esperanza y optimismo, sabedores de que la voluntad real
y la de todos los marroquíes están con nosotros.
A la hora de cierre de este artículo
se celebraba en Rabat una reunión para analizar el grado
de desarrollo del plan de reconstrucción de la provincia
de Alhucemas. Mientras esperamos conocer lo que allí
se trató, sirva este informe recopilatorio como aproximación
informativa al proceso de reformas que se vive en una zona cercana
a la que tan vinculada está la población de Melilla. |
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Aspecto de la zona de Imzouren,
una de las localidades donde el desastre produjo
daños cuantiosos
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"El temblor, de magnitud
63 en la escala Richter, tuvo su epicentro
entre Ait Kamra y Imzourem, a 15 kilómetros
de Alhucemas"
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Las tiendas de acogida a los
damnificados se instalaron junto a las casas aún
sin demoler
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"Los primeros momentos
después de un desastre natural siempre
son de confusión aunque son instantes cruciales
para el rescate de las víctimas"
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Bomberos y miembros de la Media
Luna Roja en la búsqueda de víctimas
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"Los ciudadanos se movilizaron
a través de casi un centenar de asociaciones
que se agruparon en dos coordinadoras que actuaron
con solidaridad hacia los damnificados"
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| Grandes
colas de afectados para recibir la ayuda que distribuía
el Ejército marroquí |
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"Un responsable local de
la Media Luna Roja marroquí y un concejal
de una de las localidades de la comarca fueron
detenidos por robar un cargamento de mantas"
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En Imzourem se instaló
el campo de refugiados en una gran explanada con
trescientas tiendas
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"El Rey Mohamed VI anunció
un plan para hacer de la región del Rif
un polo de desarrollo urbano y rural
perfectamente integrado en el tejido económico
nacional
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| Una niña
del campo de refugiados recibe un globo de miembros
de la ayuda |
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"Coincidiendo con una manifestación
de condolencia por las víctimas de los
atentados del 11 de marzo en Madrid, el Partido
Sendero Democrático repartió un
manifiesto por las calles de Alhucemas en el cual
ponía en entredicho la funcionalidad del
plan de reconstrucción"
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Un niño porta tres paquetes
procedentes de la ayuda humanitaria
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"Los habitantes de algunas
localidades afectadas (Tamasint, Rouadi, Aït
Kamra y Beni Abdellah) se negaron a percibir las
ayudas"
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Camión privado movilizado
para el reparto de ayuda humanitaria
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"La gente del lugar se
queja de la insuficiencia de la ayuda propuesta
por el Estado, y también debido a que se
sesga completamente el censo de las casas
dañadas"
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El Instituto Melchor de Jovellanos
reaunudó rápidamente las clases
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"Se han movilizado ya dos
mil millones de dirhams y que los otros mil millones
están reservados para la contratación
de proyectos que actualmente están en fase
de estudio"
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Refugiados de la zona de Imzourem
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"Se han destinado 170 MDH
para la reconstrucción de 267 edificios
públicos, entre ellos las 100 escuelas
afectadas por el terremoto, de las cuales 69 se
rehabilitaron antes del inicio del curso escolar
(20 MDH)"
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En las zonas de refugiados
se instalaron colegios provisionales para atender
a los niños
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"La
modernización pasa por la construcción
de hospitales, colegios, colegios, universidades,
grandes escuelas, de empresas...
los rifeños esperan siempre que el Gobierno
se dedique a la reconstrucción
y el desarrollo del Rif
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La reconstrucción privada
se inició cuando todavía se producían
movimientos sísmicos
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"La Declaración
de el Rif es un documento que recoge las pretensiones
y las quejas estimadas necesarias para 'una
auténtica reconciliación con el
pasado'"
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Lloramos
a nuestros muertos pero nuestras miradas en adelante
se vuelven hacia el futuro pleno de esperanza
y optimismo"
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