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17/09/2006
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Discurso del presidente de la Ciudad Autónoma
con motivo de las medallas de oro de Melilla
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67 Septiembre 2006.
Juan José Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma
de Melilla:
Excelentisimas e Ilustrisimas Autoridades, Señoras y Señores.
Un año más la Asamblea de la Ciudad Autónoma
de Melilla entrega, en un solemne acto, las Medallas de Oro de
la Ciudad coincidiendo con los actos a desarrollar mañana domingo,
17 de Septiembre, con motivo del Día de Melilla.
Este año, tal como figura en el acta de la sesión plenaria
de la Asamblea celebrada el 21 de Agsoto pasado, se han concedido
al Cuerpo Nacional de Policía, representada en Melilla por
la Jefatura Superior, y a las ciudades de Melilla en Cuba, Uruguay
e Italia.
Pretendíamos en el reconocimiento a las ciudades hermanas,
denominadas Melilla, destacar la significación de universalidad
y la importancia histórica de nuestra ciudad que, al igual
que otras localidades españolas, dejaron sus nombres en otras
tantas de diversos paieses. Al mismo tiempo, pretendemos acercar a
los habitantes de todas las Melillas el conocimiento de su existencia
y la propagación de sus diferentes culturas como patrimonio
de todos los melillenses.
La Melilla española de 1.497 se proyecta así en otras
como originaria nominal de estas. Asi pues, podemos señalar
que la Melilla urguaya proviene desde 1.728, cuando D. Juan Delgado
Melilla tomó posesión de unos terrenos próximos
a Montevideo, a los que se conoció, y se conoce, por su apellido,
Melilla. Apellido, en su origen, de esta ciudad de finales del siglo
XV.
De las dos Melillas cubanas, podríamos convenir que su fundación
como tal se debe, al forzado exilio de cubanos en Melilla ó
Chafarinas, que luchaban contra España en la Guerra de la Independencia.
Ejemplos de aquellos podríamos citar aquí a Bacardí
ó Maceo.
Y en cuanto a la Melilla italiana, su origen podría deberse
al paso por la zona de Calabria de las Compañías españolas
que desde aquí partían para el Reino de Nápoles,
o sea en la época de dominio española de aquella parte
de Italia.
Quiero reiterar el propósito que nos ha llevado a conocer mas
estrechamente a estas ciudades hermanas y a compartir este conocimiento
como punto de partida de una importante relación que, en todos
los sentidos, deben tener los melillenses, independientemente de su
nacionalidad. Es por ello que la presencia aquí, esta noche,
del Alcalde de Montevideo y de Alcalde de la Melilla de Calabria,
manifiesta ese interés por dicho conocimiento. Presencia que
quiero agradecer profundamente, toda vez que les ha comportado una
serie de esfuerzos considerables para estar con nosotros. Gracias
de corazón. Lamento, sin embargo la ausencia de los correspondientes
de Cuba y espero que pronto puedan desplazarse libremente como, ahora,
no ha podido ser. Aquí los esperaremos.
Creo sinceramente que merecida con creces, como una de las que mas,
es la Medalla de Oro concedida al Cuerpo Nacional de Policía,
representando en Melilla por la Jefura Superior. Cuerpo que ha velado,
y vela, en toda clase de circunstancias, propicias ó adversas,
por la legalidad, la libertad y la dignidad de los melillenses. Tarea
que eficazmente comparte con la Guatdia Civil y la Policía
Local.
El Cuerpo Nacional de Policía está integrado, en su
inmensa mayoría, por mujeres y hombres que son auténticos
profesionales al servicio del Orden Público; es lógico
pues que, como en todos los colectivos humanos, haya algunos, muy
pocos, que busquen intereses espúreos contrarios al Estado
de Derecho violentando las competencias que la sociedad ha puesto
en sus manos. Para ellos queda reservado el desprecio de la propia
sociedad y la acción de la Justicia.
Asi pues, este no es el caso hoy de la Jefatura Superior de Policía
de Melilla, a la que desde aquí le rendimos homenaje por su
buen hacer al servicio de los ciudadanos, y en esto le corresponde
una parte muy fundamental a su máximo responsable, D. Florentino
Villabona, por hacer de su obligación un ejercicio de entrega
a los ciudadanos, a lo que deben esperar y recibir del Cuerpo Nacional
de Policía y un ejemplo a seguir por sus subordinados.
Muchos son los avatares en los que la presencia, en Melilla,
de la Policía Nacional ha tenido ha tenido protagonismo desde
la vocación de servicio y el afán por contribuir a una sociedad
mejor. A lo largo de muchos años, orden, seguridad y humanidad
han sido, y seguiran siendo, estoy seguro, los exponentes, que conjugados,
establecen la guía del mandato a cumplir.
No quiero olvidar, ni debo, porque es una deuda de toda la sociedad
y, por tanto, de los melillenses, el sacrificio de 190 hombres y mujeres
que, en la asumición de los principios básicos de actuación
y su ejercicio, dejaron su bien mas preciado como alto tributo, la
vida, al sostenimiento de la convivencia en paz en la que el disfrute
de derechos nunca suplante a la satisfacción de deberes, Si
manos terroristas nos los quitaron, nuestra memoria los tiene presente
de manera permanente y nuestro agradecimiento y respeto siempre estará
en pié.
No puedo dejar de mencionar la actuación del Cuerpo Nacional
de Policía de Melilla durante los graves acontecimientos
acaecidos en el trasncurso de la crisis de las avalanchas de
inmigrantes irregulares el pasado año. Junto a Guardia Civil,
y con el apoyo de la Policía Local y Ejército, supieron
estar a la altura de una exigencia que solicitó todo el aliento,
la disponibilidad y el sacrificio en momentos muy difíciles, siendo
solventados con la profesionalidad exigida con creces. Desde
la inquietud y la preocupación, por la dificultad de aquellas
fechas, siempre estuvo presente nuestra tranquilidad por la presencia
y disposición de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado,
Ejército y Policía Local.
Esta Medalla de Oro de la Ciudad, que hoy recibe el Cuerpo Nacional
de Policía, emana, es mi convencimiento firme, del corazón
y la voluntad de todos los melillenses de bien y, al igual que hace
dos años la recibía la Guardia Civil, es el simple gesto
de la gratitud de un pueblo hacia quienes velan porque cada dia el
presente sea motivo para ver el futuro con esperanza.
Mi felicitación, en nombre de todos, es sinómino de
reconocimiento, homenaje y cariño.
Muchas gracias.
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(Texto aportado por el Gabinete de Prensa de la
Ciudad Autónoma de Melilla)
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